Una sala cómoda para adultos y niños
Pregunta cómo se distribuirá el grupo y si habrá otras celebraciones en el mismo salón. Una zona reservada puede ayudar a mantener a la familia junta; una sala independiente ofrece otra experiencia y puede exigir un mínimo distinto. Revisa accesibilidad, baños, ventilación y espacio de paso. Si se ofrece una zona infantil, confirma sus condiciones de uso y quién se ocupa de supervisar a los menores.

